ITA ITA KAPOTITA.
Ita llegó a esta casa hace diez años, tenía alrededor de 3 meses de nacida, cuando llegó vivía también aqui Hagi, una perrita cocker, y desde el primer momento fueron amigas, aunque Ita era muy maldosa y le gustaba jugar con las grandes orejas de Hagi cuando comía.
Yo le llamaba... Ita, Ita, Kapotita.
Cuando llegó le pedí a toda la familia me diera nombres para ella... me llovieron muchísimos nombres, todos muy bonitos y como eran tantos, decidí sacar su nombre con una rifa y ganó ITA... nombre muy común en China para los gatitos.
Además nació en 2008, cuando fueron las Olimpiadas de China. Asi que le quedó perfecto el nombre.
Era un poco huraña al princiípio, pero yo le enseñé a jugar y le gustaba. Se acostaba y me pedía que jugara con ella.
En la mañana, en cuanto abría la recámara, entraba, se subía a la cama y me caminaba encima. le gustaba acostarse encima de mi, metiendo su cabeza muy cerca del cuello. La acariciaba y ronroneaba todo el tiempo.
Como quien dice me adoptó, yo era su mamá.
El año pasado me fui al casamiento de Jorge, el nieto mayor a Kenosha, Wi. estuve cerca de 3 meses.
Cuando llegué, me encontré con la novedad de que no entraba a la casa.
Empezó por entrar a la recámara como de costumbre y al no encontrarme, dejó de entrar y poco después dejó de entrar a la casa. Me decían que me extrañaba mucho.
Cuando llegué, la abracé y le dije que ya estaba nuevamente con ella. Tardó un poco en volver a entrar y luego a mi recámara, pero poco tiempo después ya entraba para acostarse encima de mi como de costumbre y a jugar conmigo.
Cuando me veía aqui en la computadora, se subia al escritorio y se metía atrás y metía su manita abajo del monitor, para jugar conmigo. Aqui se pasaba haciéndome compañia o pedía que la cargara. Aunque si tenía que escribir, no le gustaba, ya que quería que la acariciara.
A princiíos de año, empecé a verla que respiraba muy extraño, Somi me lo hizo notar, aunque yo ya había visto que respiraba muy rápdo.
Más tarde le sacaron líquido de la pleura, Somi le dió antibiótico, le consiguió medicina, ya que casi no tenía plaquetas. Su sistema inmunológico estaba muy deteriorado, tomaba medicina también para eso. En fin Somi la tenía ya muy bien, empezó a ganar peso, ya jugaba más, comía muy bien, pues en un tiempo ya no quería comer.
En fin, estaba ya muy bien e inclusive estaba en tratamiento de ozonoterapia, lo cual le hacía muy bien (y de paso a mi también me ponían).
Y el sábado, en la noche, se acostó. Yo no la vi, pero Somi notó que en la mañana seguía allí y ya había fallecido.
En verdad estos animalitos forman parte de la familia, no están olvidados.
Cuando se van, dejan un hueco en el alma y a ratos, aunque uno no quiera se sueltan las lágrimas.
Ita. Siempre estarás en nuestro pensamiento. Y te extrañamos muchísmo y te seguiremos extrañando. Se que estás en el cielo.
Estas fotos las tomó Lizette unos días antes que nos abandonara. Yo a mi vez le tome muchas, pero ahora tengo que buscarlas y en cuanto lo haga, pondré otras.
Yo le llamaba... Ita, Ita, Kapotita.
Cuando llegó le pedí a toda la familia me diera nombres para ella... me llovieron muchísimos nombres, todos muy bonitos y como eran tantos, decidí sacar su nombre con una rifa y ganó ITA... nombre muy común en China para los gatitos.
Además nació en 2008, cuando fueron las Olimpiadas de China. Asi que le quedó perfecto el nombre.
Era un poco huraña al princiípio, pero yo le enseñé a jugar y le gustaba. Se acostaba y me pedía que jugara con ella.
En la mañana, en cuanto abría la recámara, entraba, se subía a la cama y me caminaba encima. le gustaba acostarse encima de mi, metiendo su cabeza muy cerca del cuello. La acariciaba y ronroneaba todo el tiempo.
Como quien dice me adoptó, yo era su mamá.
El año pasado me fui al casamiento de Jorge, el nieto mayor a Kenosha, Wi. estuve cerca de 3 meses.
Cuando llegué, me encontré con la novedad de que no entraba a la casa.
Empezó por entrar a la recámara como de costumbre y al no encontrarme, dejó de entrar y poco después dejó de entrar a la casa. Me decían que me extrañaba mucho.
Cuando llegué, la abracé y le dije que ya estaba nuevamente con ella. Tardó un poco en volver a entrar y luego a mi recámara, pero poco tiempo después ya entraba para acostarse encima de mi como de costumbre y a jugar conmigo.
Cuando me veía aqui en la computadora, se subia al escritorio y se metía atrás y metía su manita abajo del monitor, para jugar conmigo. Aqui se pasaba haciéndome compañia o pedía que la cargara. Aunque si tenía que escribir, no le gustaba, ya que quería que la acariciara.
A princiíos de año, empecé a verla que respiraba muy extraño, Somi me lo hizo notar, aunque yo ya había visto que respiraba muy rápdo.
Más tarde le sacaron líquido de la pleura, Somi le dió antibiótico, le consiguió medicina, ya que casi no tenía plaquetas. Su sistema inmunológico estaba muy deteriorado, tomaba medicina también para eso. En fin Somi la tenía ya muy bien, empezó a ganar peso, ya jugaba más, comía muy bien, pues en un tiempo ya no quería comer.
En fin, estaba ya muy bien e inclusive estaba en tratamiento de ozonoterapia, lo cual le hacía muy bien (y de paso a mi también me ponían).
Y el sábado, en la noche, se acostó. Yo no la vi, pero Somi notó que en la mañana seguía allí y ya había fallecido.
En verdad estos animalitos forman parte de la familia, no están olvidados.
Cuando se van, dejan un hueco en el alma y a ratos, aunque uno no quiera se sueltan las lágrimas.
Ita. Siempre estarás en nuestro pensamiento. Y te extrañamos muchísmo y te seguiremos extrañando. Se que estás en el cielo.
Estas fotos las tomó Lizette unos días antes que nos abandonara. Yo a mi vez le tome muchas, pero ahora tengo que buscarlas y en cuanto lo haga, pondré otras.



Yo aun no puedo superar su partida... me ha dolido mucho...
ResponderBorrarGracias por escribir tan emotiva reseña de su vida. Aunque no cuentas que a ella sólo aceptó a Hagi, al negrito le hacía maldades casi siempre. El día que murió también lo hizo :P