MI MAMÁ
Mi mamá.
Fue la mayor
de ocho hermanos. Cuando mi abuelo se
fue a Veracruz, ella tenía 15 años y Gustavo, su hermano más pequeño, un año.
Mi mamá por
ser la mayor, tuvo responsabilidades desde muy temprana edad. Tengo que decirlo, nunca se quejó ni nada por
el estilo.
Ella como
yo, estudió comercio. Mi mamá era muy
inteligente y muy perspicaz.
No bien
cumplió 17 años, entró a trabajar a una tienda, en donde vendían lo que la fábrica
hacía y eran uniformes de toda clase, banderas y todo lo concerniente. Estaba ubicada hasta hace poco en Tacuba, yo
creo que sería como número 10, aunque no
estoy segura.
Ganaba un
peso diario. Me platicaba que cuando fue
a hacer su examen de admisión, llegó muy decidida, que quien se lo hizo era el dueño, un señor
grande. Que se fue a su escritorio,
regresó y le dijo que el trabajo era de ella.
Me platicaba
que era como de contadora, que tenía que pasar en un libro todo lo que habían
vendido en las otras tiendas, cosa por cosa, que era muy pesado, que se le
juntaban las notas, que en la noche no dormía, pues se le acumulaba el trabajo
y pensaba que nunca se iba a poder poner al corriente.
Y un día…
voilá… que se da cuenta que no tenía que poner todos y cada uno, sino que
haciendo un recuento total, podía con eso poner al corriente al día y lo demás
pues tomaba de aquí y de allá y pues lo que importaba era el total de cada una
de las tiendas.
Y desde
entonces, dentro de su “libro mayor”… ponía su libro en turno.
Un día la
manda llamar el dueño y le dice… señorita… estoy muy contento con usted, su trabajo es impecable y la felicito. Ah… y
le quiero enseñar cuando vino a pedir el trabajo e hizo su prueba.
Dice mi mamá
que cuando vio el resultado de aquella prueba, en donde ella, como decía y
además era cierto… era la reina de los números,
había reprobado, pues había hecho tantos errores que se le caía la cara
de vergüenza. Y entonces le dijo este
señor, que realmente la estimaba… mire, cuando vi ésto, pensé… estaba nerviosa…
y que le iba a dar la oportunidad pues
le había caido muy bien, por simpática y terminó diciendo… y no me equivoqué…
la felicito y gracias por su empeño.
Cuando se
salió de ese trabajo, fue porque se casaba con mi papá… que él vivía enfrente…
en Tacuba 15. Un edificio muy
bonito. Y claro, ustedes han de estar
pensando… OBVIO… si Emilia trabajaba en el número 10 de la misma calle, pues no
quedaba de otra.
Pues no,
nunca se conocieron, años mi mamá trabajando allí y nunca se vieron. Donde se conocieron fue en una alberca,
porque mi mamá era amiga de un muchacho amigo de mi papá.
Y mi mamá
era reina del equipo de natación. Y fue
donde se conocieron. Inclusive mi papá
para quedar bien con ella, como no sabía nadar, se fue a tomar clases de
natación a la YMCA… y dice que cuando ya se echaba sus clavaditos y nadaba mas
o menos, la invitó a nadar. Mi mamá
aceptó y dice que cuando llegaron a la alberca, mi mamá se bajó por la escalera
y allí se quedó agarrada de ella.
Mi papá
empezó a nadar… (ya me lo imagino 😊). Y le dijo… vente, vamos a nadar
y mi mamá le contestó… no, no se nadar… WHAT???? Mi papá me platicaba riéndose
que no daba crédito, que todas aquellas horas aprendiendo y practicando, para
que la pretendida no supiera nadar.
Cuando se
iban a casar, mi papá le dijo: he estado
pensando que rentemos una casa grande, para que tu mamá y tus hermanos se
vengan a vivir con nosotros.
Y así fue
como llegaron a La Libertad No. 40. Por
eso y por muchas otras cosas, mis tíos querían mucho a mi papá.
Después nací,
que me cuenta mi mamá que nací de color lila, pues casi me asfixio, por su
miedo, hasta que el doctor, un doctor recién salido de la universidad… que por
cierto él me atendió cuando nació René… Pero esa, es otra historia. 😊 que algún día les platicaré. Le
dijo… le voy a tener que operar, porque si no, esta criatura se muere y en ese
momento, nací.
Mi papá se
fue a trabajar a Tehuantepec, a una pequeña presa, por poco tiempo, regresamos
a la ciudad y nació Paco.
Se fue mi
papá a trabajar en otra presa en Comales, Tamps., en donde nacieron Ana y Sara. Durante ese tiempo, fue la primera temporada
que me dejaron con mi abuelita.
Pero bueno,
creo que me estoy desviando. Mi mamá era
muy cuidadosa con nosotros, pero resulta que en aquellos tiempos, daban toda
clase de enfermedades, pues no había tantas vacunas. Tan es asi, que cuando Sara tenía 40 días le
dio tosferina… algo realmente terrible, es una tos que parece que te vas a
morir en un ataque. Bueno, con decirles
que hasta a mi mamá le dio.
Con eso, mi
hermana quedó muy lastimada de los bronquios.
Y sufrió mucho por eso. Cuando
nos fuimos a Valsequillo, a otra presa… mi mamá se levantaba muy temprano para
llevarla al doctor. Nunca la abandonó… y
un día mi mamá se enfermó de paludismo.
Le daban unas fiebres horribles y no se podía levantar de la cama. Entonces mi papá era quien nos atendía, pues
yo apenas estaba en segundo de primaria.
Mi mamá
siempre nos inculcaba la limpieza, el no decir mentiras, el ayudarnos unos a
otros, nunca pasamos hambre, pues aunque
no teníamos mucho, nunca nos faltó nada.
Mi mamá era muy ahorradora, siempre nos traía bien limpiecitos, aunque
yo era un verdadero desastre.
Yo trataba
de ayudarle en todo lo que podía. Cuando
se iba con Sara al doctor y la oía que salía, porque nos dejaba acostados, ya
que tenía que llegar a prepararnos para ir a la escuela. Me levantaba, barría como podía, limpiaba, levantaba a mis hermanos, y cuando mi mamá
llegaba, yo ya le había adelantado el trabajo.
Bueno, creo
que estoy hablando más de mi que de mi mamá, pero siendo yo también la mayor, sentía también por mis hermanos cierta
responsabilidad.
Le dije a
Francisco que estaba escribiendo algo sobre mi mamá y me dijo que les platicara
cómo la llevaba en su silla de ruedas, pero le dije.. para eso, tengo que
llegar y no creo hacerlo el día de hoy, asi que aquí les dejo, porque es largo
lo que tengo que platicar, porque aunque no quiera, tengo que entrecalar cosas
aparte y que son parte de ella también.
Mañana sin
falta le sigo, voy a buscar fotos para poner algunas.
Un abrazo
fuerte y cariñoso para todxs… mi querida familia.
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