TIO ERNESTO


Hola nuevamente, buenas tardes tengan todos ustedes.

No les digo… ya la memoria me está fallando y se me había olvidado el tío Ernesto, el hermano mayor de mi abuelita, no fueron dos como dije…  sino tres.

A él nunca lo conocía, pues antes de que yo anduviera por esta tierra, él se fue con su familia a vivir a San Antonio, Tex.  Un día mi abuelita recibió una carta en donde le platicaban que por la diabetes, le habían tenido que cortar una pierna y eso la puso muy triste.

El hijo mayor, llamado también Ernesto, estuvo en la Segunda Guerra Mundial, pero no nada más eso, sino que estuvo en el Día D en 1944, en Normandía.  Yo estaría en tercer año de primaria cuando llegó de visita.

Platicaba cosas tremendas, como que cuando bajaban de las barcazas,  hacia la playa, el agua del mar de pronto ya era roja de sangre, que caían compañeros de un lado y otro,  que los alemanes los esperaban  con ametralladoras…que no se explicaba como es que él seguía vivo.

Que ya en Alemania, estuvo enterrado entre escombros, que sentía horrible vera a muchachas tan bonitas, buscando comida entre la basura… Eso de verdad lo llenaba de horror.

Ya me imagino todo lo que vivió y vio allí.  Horrible.

Estábamos comiendo, cuando en eso, alguien empezó a echar cuetes, cosa muy frecuente en aquellos tiempos y en esa vecindad.

Cuando de pronto, él ya estaba bajo la mesa.  Lo que quiere decir que cualquier estruendo, él buscaba cobijo. 

Parece ser que cuando regresó… le dio por tomar mucho.  Su mamá estaba muy preocupada, pero mi tío le decía, que era algo que usaba para olvidar los horrores que había visto.
Quien no haya vivido eso,  no comprende todo lo que conlleva.

El otro hijo… Julio era cantante.  Un día llegó, eso sucedió en 1054 cuando ya vivía con mi abuelita y estaba estudiando en la Cd. De México.   y nos llevó boletos para ir a una ópera en donde él cantaba.  Es un papel muy corto, pues es una obra de negros, siendo él el único blanco, la hace del policía.  No se si alguien ya la vió.  Se llama Porgy and Bess.  Es una historia de amor,  muy triste.  Nos gustó mucho y claro, mi abuelita estaba feliz, yo, por supuesto también.
En esa obra cantan Summertime.

Julio también fue vice-cónsul en la embajada de Estados Unidos.  Cuando terminó se regresó a San Antonio, y yo ya no volví a saber de ellos, pues ya me casé y empecé mi vida nómada 😊.  Pero como todo, esa… es otra historia.

Gracias Tere, por recordarme a mi tío Ernesto, que no se porqué lo olvidé.  Quiero no pensar en que me está fallando la memoria, aunque tengo que decir que de vez en cuando si me quedo a medias.

Por eso quise platicarles por lo menos lo poco que ya recuerdo. 
Pásenla bien, tengan un feliz domingo y nos leemos el lunes.

Un abrazo fuerte y cariñoso.


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