Continuamos....
Llegamos a Artículo 123... pero entonces no teníamos fiador y nos lo pedían para podernos entregar el departamento. Pero tenía un papá que era como un mago y nada se le atoraba y nos dijo... mándenlo a la casa, yo platico con el abogado.
Cuando llegamos a la casa de mis papás... nos encontramos que mi papá y el abogado ya estaban de grandes amigos. Y sin ningún reparo firmamos todos y tan tan. Claro, debo decir que mi papá no tenía ninguna propiedad.
Llegamos a Artículo 123... pero entonces no teníamos fiador y nos lo pedían para podernos entregar el departamento. Pero tenía un papá que era como un mago y nada se le atoraba y nos dijo... mándenlo a la casa, yo platico con el abogado.
Cuando llegamos a la casa de mis papás... nos encontramos que mi papá y el abogado ya estaban de grandes amigos. Y sin ningún reparo firmamos todos y tan tan. Claro, debo decir que mi papá no tenía ninguna propiedad.
Francisco trabajaba en Estudios Especiales Agrícolas, dependiente de la Fundación Rockefeller. Y ahora lo que debía era escribir su tesis para presentar su examen profesional.
Debía entregar por lo menos 15 en copias al carbón... lo cual era imposible hacerlo una sola vez, ya que a partir de la quinta copia ya era difícil leerla. Así que platicando lo que me esperaba, dos excelentes que digo excelentes... super-excelentes secretarias dijeron... nosotros te ayudamos, así que entre mi tía Chelo, mi hermana Ana y yo, cumplimos la tarea. Fue algo por lo que siempre estuvimos muy agradecidos con ellas. Además yo estaba muy pero muy embarazada.
En pocos días después, nació René, que su nacimiento fue épico (quizás más adelante les platique los detalles.
Lo que si les platicaré es que como vivíamos en el segundo piso, era muy difícil ya subir tantas escaleras, y mi mamá me invitó a su casa para que estuviera además acompañada, ya que Francisco tenía que trabajar. Mi mamá ya había visto que cerca de su casa había una maternidad y, un día fuimos a conocerla y ver todo como estaba. Cual no fue nuestra sorpresa, que nos encontramos con que el doctor era el mismo que había atendido a mi mamá cuando yo nací.
Bueno, va para largo, así que aquí le dejo y prosigo mañana.
Buenas noches, un abrazo como siempre, con mucho cariño.
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