Y seguimos en Matamoros.
Matamoros, era un lugar pequeño, seguramente hoy día es una ciudad grande e importante.
Pero antes de empezar, quiero decirles que hoy, mi marido y yo, tuvimos la segunda dosis de la vacuna Sinovac.
Estamos conscientes que eso no nos hace totalmente vulnerables al bicho y que debemos tener las precauciones necesarias.
Así que después de esa noticia, sigo con mi relato.
Cuando me volví automáticamente "simpática". Tomé mi lugar y estuve consciente de ese raro, pero simpático status.
Había una señora, que cuando me veía sola, ni me saludaba y casi no me conocía... ahhhh pero cuando estaba junto a Francisco... llegaba y ¡¡Lydia!! cómo estás, mira qué bonito vestido, te ves muy bien, etc. etc. etc. la verdad me daba mucha risa.
Aunque Matamoros, como les digo, era un lugar pequeño, tenía su deportivo. Decidimos inscribirnos e ir a jugar tenis, ya que tenía unas canchas muy bonitas. Así que fuimos, compramos nuestras raquetas, pelotas, tenis, y ropa blanca, pues siendo como antes se conocía "el deporte blanco", así se debía entrar a las canchas, todos vestidos de riguroso blanco.... no como ahora que usan cualquier color, la verdad me gustaba más antes. Pero bueno, todo tiene su tiempo y lo Now es eso.
Entonces Francisco y yo, empezamos a jugar, a tirar la pelota para que pasara al otro lado de la red, y poco a poco fuimos aprendiendo, sin maestro ni nada, nosotros solos, como Dios nos dio a entender.
Una de las hijas de Elsa, era una niña pequeña, un día me la encontré (años después) en Guadalajara y me dijo: No sabe lo que me gustaba verla salir toda vestida de blanco y con su raqueta en la mano, era para mi un gozo verla. En serio me sorprendió su comentario, o sea que aunque habían pasado muchos años, el recuerdo que ella guardaba de mi, era ese. Me gustó mucho que me lo dijera, Eso quería decir que de algún modo, a esa niña pequeña, le agradaba verme vestida así. Y así me recordaba.
Y hasta aquí hoy, continuaré mañana, o pasado mañana. :) un abrazo fuerte y les deseo una muy buena noche. No se les olvide soñar con los angelitos.
Comentarios
Publicar un comentario